El nuevo y flamante Distribuidor Norte cumple desde su inauguración con su función principal, la de ser una vía que descongestione el tráfico de coches y motos que circulan entre Granada, Pulianas y Jun. Aunque el nuevo canal de comunicación metropolitano tiene más de un uso. Para los vecinos de las localidades cercanas, las aceras que han construido se han convertido en una nueva ruta del colesterol, bien soleada en los días con buen tiempo, y en una alternativa a coger el coche si se quiere ir tranquilamente de una localidad a otra. En los dos sentidos de la vía, hay aceras y toda la vía se puede transitar caminando o en bicicleta.
Desde la rotonda de Maracena hasta el municipio de Jun, la acera es de un ancho correcto, aunque carece de protección, tanto del lado de la carretera como del campo. Diferente es el caso de la vía que empieza en Jun y que acaba en la rotonda de Maracena, mucho más utilizada que la otra. Está adornada por una protección verde instalada en el suelo que ofrece mejor protección. Pero aquí los viandantes comparten el espacio con los ciclistas, para quienes se ha reservado las dos terceras partes de la zona, dejando solo una tercera parte para los que recorren a pie todos los días este camino. Sorprendente: tienen que hacer una fila india si no quieren salirse de los límites.
Todas las opiniones
Los caminantes, en general, no tienen queja de esta vía. Este es el caso de un anciano de Pulianas que pasea cada día por estos lares desde que inauguraron la infraestructura hace unas semanas: «Yo la verdad es que lo veo bien, lo que pasa es que nadie está conforme con nada». «Para andar está estrechillo, lo malo es que hay que estar pendiente de no meterte en el carril bici por despiste», advierte el hombre, mientras mira a un lado y a otro para volver a su paseo.
A los que se supone que les viene mejor la acera es a los ciclistas. Uno de ellos sostiene que «ha sido todo un revulsivo para la zona» y no cree que haya ningún problema con los viandantes que empiezan a transitar por la zona. «No sé donde ven el problema, hay tres aceras, la que pega a Granada que va para Jun, la del carril bici y la que baja al parque comercial, por lo que hay de sobra donde elegir, en mi opinión se ha pensado en los peatones y los ciclistas y se ha hecho de la mejor manera posible».
Por contra, hay quien ve que este carril no tiene solución, por mucho que se discuta el tamaño de un carril o de otro. Uno de los aficionados a caminar asegura: «Esto plantea un problema se mire por donde se mire, porque si se cruzan dos personas se tienen que apartar, pero es que si se cruzan dos bicicletas también tienen que frenar y tener cuidado, porque tampoco caben muy bien».
Además, el carril bici no se mantiene en todo el recorrido, cortándose entre Pulianas y el parque comercial, donde los viandantes y los ciclistas siguen cruzándose. De nuevo, el espacio exclusivo para los ciclistas vuelve a crear los problemas de siempre... hay a quien le estorba, otros lo agradecen e incluso algunos defienden que no debería de existir y que las bicicletas tendrían que circular por la vía como si fueran un vehículo más.








